Skip to Content

Tag Archives: 2° año

Invitación: «Todo lo demás no importa. Variaciones de textos de Sara Gallardo»

La profesora de teatro y actriz Magalí Fugini, invita a sus alumnos, familias y a todos los miembros de la comunidad de Aula XXI a la función de «Todo lo demás no importa. Variaciones de textos de Sara Gallardo».
Se realizará el sábado 22 de agosto a las 17 hs., en el marco del Ciclo Cruce Teatro/Literatura, en el Museo del Libro y de la Lengua.
La obra está dirigida por Andrea Chacón Álvarez y allí Magalí participa como intérprete, mientras que la profesora de Artes Visuales, Gabriela Delmastro, se ocupa del vestuario.

A 70 años del bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki

El pasado 6 de agosto recordamos el trágico bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki ocurrido hace setenta años. El Rector, Ariel Yablon, destacó que este acontecimiento significó el comienzo de un nuevo tipo de carrera armamentista y mencionó la multiplicación del poder de estas bombas en décadas siguientes y el peligro que todavía significan para la humanidad.

A continuación, compartimos una reflexión del Profesor Eduardo W., coordinador del área de Ciencias, acerca de algunas de las consecuencias morales que ha tenido para la comunidad científica este terrible acontecimiento.

A 70 años de las bombas arrojadas sobre Hiroshima y Nagasaki

El 25 de julio de 1945 el presidente Truman escribió en su diario: “Le he dicho al Secretario de Guerra, el señor Stimson, que la utilice [la bomba] de modo que los objetivos militares, los soldados y los marineros sean el objetivo y no los niños y las mujeres”.

Lo que parecen palabras piadosas revelan una estrecha mirada que se niega a reconocer la imposibilidad de cumplir con tal objetivo y la corta visión sobre los cercanos tiempos por venir, dado que parece no entender sobre los muertos, el sufrimiento y el agotamiento de valiosos recursos que la futura carrera armamentista provocará. En un reportaje concedido en 1960, Leo Szilard, quien fue inicialmente el principal impulsor de la construcción de la bomba atómica y hacia el final de la guerra uno de los principales científicos que en oponerse a su uso, afirmó: “el presidente Truman no comprendió”.

La explosión de la bomba atómica en Hiroshima el 6 de agosto y en Nagasaki, tres días después, erosionó la armadura con la cual Oppenheimer pudo rechazar las conclusiones del informe Franck (que proponía una prueba como demostración frente a Japón). Tiempo después pudo afirmar:

           No obstante la capacidad de visión y la prudencia clarividente de los jefes de Estado durante la guerra, los físicos sentimos una responsabilidad especialmente intima por haber sugerido, apoyado y, al fin, en gran medida haber logrado la realización de armas atómicas. Tampoco podemos olvidar que dichas armas, puesto que fueron en efecto utilizadas, representaron de manera tremendamente despiadada la inhumanidad y la maldad de la guerra moderna. En un sentido un tanto rudimentario que toda la vulgaridad, el humor y la exageración no pueden llegar a borrar por completo, los físicos han conocido el pecado; y este es un conocimiento del que no pueden desprenderse.

 Proyecto Manhattan

Pudo ser una mañana como cualquier otra, si es que las mañanas pueden repetirse en una imperceptible rutina cuando el mundo está en guerra. Una guerra que había cambiado a países y pueblos y que ahora, después de cinco años, parecía estar llegando a su fin. Alemania se había rendido y aunque en el Pacífico los ejércitos de los Estados Unidos y del Japón Imperial seguían combatiendo, la guerra parecía decidida. Japón, doblegado militarmente, pronto tendría que capitular.

Pudo ser una mañana como cualquier otra de un país en guerra, pero era la mañana del 6 de agosto de 1945. Cuando las agujas de los relojes marcaron, en característico ángulo, la proximidad de las ocho horas y quince minutos, las compuertas del avión B29 se abrieron. Pocos segundos después la primera bomba atómica arrojada contra una población civil cayó sobre Hiroshima. Tres días más tarde los habitantes de Nagasaki sufrirían la misma trágica suerte.

La producción de las primeras bombas atómicas fue posible por la intervención en conjunto de físicos, matemáticos e ingenieros y obligó a la construcción de una pequeña ciudad en medio del desierto de Nuevo México en los Estados Unidos.

¿Cómo podemos entender que gran parte de los más grandes científicos y técnicos de la época hayan decidido trabajar y utilizar su conocimiento para la construcción de un arma que podía matar a cientos de miles de personas en pocos segundos?

 ¿Acaso el conocimiento científico no debía ayudarnos a mejorar la vida humana?

 Un mundo en guerra

Corre el año 1933 y el nazismo ya no es una amenaza, es una realidad que ensombrece el panorama político europeo. En Alemania, país marcado por la falta de trabajo y la humillación por la derrota en la Primera Guerra Mundial, Adolf Hitler es nombrado canciller, máximo cargo del poder político en el Reich. Hitler goza del apoyo popular porque parece haber restituido el orden, el trabajo y el orgullo en Alemania. Pero con los nazis en el poder se inicia una época de persecuciones, leyes racistas, campos de concentración y campos de exterminio. Mientras muchos ciudadanos alemanes eligen para sus mejores esperanzas el peor de los caminos, otros deben exiliarse: científicos, artistas, militantes políticos, muchos de origen judío, deben abandonar su país de origen hacia Inglaterra, Holanda, Suecia o incluso alejarse del continente europeo hacia América. Max Born, Albert Einstien, Sigmund Freud, Thomas Mann, Bertolt Brecht, Arturo Toscanini, Bruno Walter, Marc Chagall, Enrico Fermi y Leo Szilard, se cuentan entre ellos. Es justamente Szilard quien comprende el principio de la reacción en cadena y la posibilidad de que esto desemboque en la construcción de un arma de un poder destructivo absoluto por parte de la Alemania nazi.

 El desarrollo de la física atómica avanza al igual que el poder político y militar del régimen de Hitler. Otto Hahn y Fritz Strassman desarrollan en esa misma Alemania, de la cual muchos debieron exiliarse, una serie de trabajos que llevan a Lise Meitner, refugiada en Suecia por su origen judío, y a Otto Frisch a proponer que los átomos pueden partirse y liberar de esta forma importantes cantidades de energía. Poco después, al filo del inicio de la Segunda Guerra Mundial, el físico Frédéric Joliot demuestra en Francia la posibilidad de que la división de un átomo de uranio provoque la fisión de otros debido a la liberación de partículas conocidas como neutrones. De esta forma se podría iniciar una descontrolada reacción en cadena. La idea que Szilard había tenido años atrás comenzaba a dejar de ser sólo una imagen garabateada en el papel para convertirse en un hecho que abría las puertas para la construcción de una bomba atómica.

 La carta

Preocupado por la posibilidad de que el poder nazi pudiese desarrollar este nuevo tipo de armamento, Leo Szilard visita a su viejo amigo Albert Einstein para que firme una carta en la cual se le advierte al presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, sobre las posibilidades de que Alemania pueda desarrollar un arma de un poder jamás visto hasta ese momento.

 Señor:
            Hace poco ha llegado a mi conocimiento la versión manuscrita de algunos trabajos de Enrico Fermi y Leo Szilard que dan esperanzas de que el elemento uranio pueda ser convertido en una nueva e importante fuente de energía en un futuro inmediato. Algunos aspectos de la situación actual parecen obligar a la Administración a una gran vigilancia y, si es necesario, a una rápida acción. Considero, por lo tanto, que mi deber es llamarle la atención sobre los siguientes hechos y recomendaciones.

            En el transcurso de los cuatro últimos meses, la obra de Joliot en Francia, y Fermi y Szilard en Estados Unidos han demostrado la posibilidad ─muy viable─ de producir reacciones nucleares en cadena en una gran masa de uranio. Con ellas se generarían grandes cantidades de energía y de nuevos elementos radiactivos. Parece seguro que todo ello puede conseguirse en un futuro inmediato.

            Este nuevo fenómeno permitiría la construcción de bombas. Y es concebible

─aunque no tan seguro─ que podrían construirse bombas extremadamente poderosas de un nuevo tipo. Una sola de estas bombas, transportada por barco o lanzada en un puerto, podría destruir todo el puerto y una gran parte de sus alrededores. Puede ocurrir, sin embargo, que estas bombas sean demasiado pesadas para poderlas transportar por aire.

La carta fue entregada por Alexander Sachs, un banquero amigo de Einstein, al presidente Roosevelt quien agradeció la valiosa información y le hizo saber acerca de la creación de un comité consultivo para tratar el tema del uranio. Hacía poco más de un mes, con la invasión de Polonia por el ejército alemán, que el mundo estaba en guerra.

Tiempo después, en 1941, el presidente Roosevelt otorgó su acuerdo para la constitución de lo que se conoció como proyecto Manhattan, una empresa científica, tecnológica y militar cuyo objetivo era la construcción de una bomba atómica y que reunió a muchos de los más grandes científicos e ingenieros de la época.

 Mientras los investigadores intentaban resolver los enormes y difíciles problemas que el desarrollo de la bomba les planteaba, en Europa se sucedían dramáticas

batallas y, casi en silencio, millones de personas morían en los campos de exterminio.

En 1944 las tropas de los Estados Unidos llegaron a suelo francés en Normandía. Al ejército lo acompañaba un grupo particular de científicos que tenía la misión de decidir si los nazis habían avanzado de manera significativa en la construcción de la bomba.

─Los nazis no tienen la bomba, no tendremos que usar la nuestra─ exclamó Samuel Goudsmit, quien encabezaba aquel grupo particular de investigadores.

─Está usted equivocado, no conoce al general Groves. Si tiene el arma, la usará.

Clara y precisa resonó la respuesta del oficial en los oídos de Goudsmit.

La explosión

Descartada la posibilidad de que la Alemania de Hitler pudiese desarrollar un arma atómica, el poder militar norteamericano define un nuevo objetivo: Japón.

Algunos científicos se oponen.

Einstein le escribe al presidente Roosevelt para que reciba con urgencia a Szilard pero la carta nunca es leída. Roosevelt muere y es reemplazado por Truman. Entretanto en la Universidad de Chicago una comisión presidida por James Franck, y de la cual Szilard forma parte, propone hacer una explosión demostrativa a las autoridades del Japón en un lugar que no implique riesgo para las vidas humanas. Sin embargo, esta idea es desechada, entre otros, por Robert Openheimer director del Proyecto Manhattan y por los físicos Arthur Compton, Enrico Fermi y Ernest Lawrence. El comité del cual formaban parte recomendó que la bomba fuese utilizad contra una instalación militar o contra una fábrica de armamentos rodeada de casas que pudiesen experimentar grandes daños.

Finalmente el 6 de agosto de 1945 una bomba atómica es arrojada, sin aviso previo, sobre una población civil matando a más de ochenta mil personas. Cuando a Szilard le preguntaron si no era una gran tragedia para los científicos el hecho de que se haya arrojado la bomba atómica contestó: “Es una tragedia para la humanidad”.

                                                                   Eduardo Wolovelsky

20 de Junio: Día de la Bandera

El martes 23 de junio celebramos el Día de la Bandera en la escuela. Centrándonos en la figura de Belgrano y la bandera por él creada, el acto tuvo como objetivo analizar cómo se crean y qué función han cumplido a lo largo de la historia los símbolos nacionales.

El diseño del acto fue coordinado por el rector, Ariel Yablon, el bibliotecario de la escuela, Tomás García Lavín y la coordinadora pedagógica, Fernanda Puga.

Luego de una breve introducción por parte de Tomás acerca de las ideas de Belgrano y su desempeño como figura militar en las guerras de la Independencia, abrimos un debate acerca de la construcción histórica de los símbolos nacionales en los últimos tres siglos.
Para que el abordaje fuese más familiar, se proyectó un capítulo de Los Simpsons, “Lisa, la iconoclasta”, donde se analiza, e incluso se ponen en cuestión, los basamentos sobre los que se construyó la figura ficcional del fundador del pueblo en donde vive la familia Simpson.

Luego de una discusión en las aulas a propósito de este video, procedimos a un debate coordinado por el rector Ariel Yablon y el bibliotecario Tomás García Lavín, quienes profundizaron acerca de la función de las instituciones  y de los símbolos de alcance nacional. Allí se subrayó el carácter histórico y cambiante de la forma y contenido de estos símbolos, mostrando que las tradiciones políticas modernas, son -para usar la expresión del historiador Eric Hobsbawm- «inventadas» y resignificadas con el tiempo. Por ejemplo, recordamos que Belgrano, hoy reconocido como héroe de la patria, careció de ese reconocimiento en vida, al punto que su fallecimiento pasó inadvertido.

Celebramos el compromiso de los alumnos con la discusión propuesta, y el respeto con que escucharon los aportes de sus compañeros.

El cierre del acto estuvo protagonizado por alumnos que tocaron su versión de «que me pisen», de Sumo.

[vimeo id=»132084186″]

ESI (Educación Sexual Integral). Jornada sobre sexualidad. 1° y 2° año.

El pasado viernes 19 de junio se realizó una JORNADA DE SEXUALIDAD en el marco de las actividades pensadas para abordar la ESI (Educación Sexual Integral) de la que participaron activamente los/las estudiantes de 1° y 2° año.

En esta oportunidad, estuvieron acompañados por los docentes del Seminario de Participación Ciudadana: Fernanda Puga, Paula Lo Cane, Alejandro Cozzi y Georgina Vaioli; el equipo de convivencia: Cintia Cayssials, tutora de 1° y 2° año,  Victoria Rodriguez, psicopedagoga, Alfonsina Mac Dougall, tutora de 3°, 4° y 5° año, Silvina Bruno, asistente pedagógica de 1° año y Manuel Eiberman, asistente pedagógico de 2° año y la coordinadora de los encuentros, Marigá Barlocco , quién estuvo a cargo de la organización general.

Los objetivos que enmarcaron la jornada fueron los siguientes:

  • Recuperar los temas trabajados por cada curso en sus encuentros de sexualidad y elaborar pequeñas síntesis para compartir con el resto de los estudiantes.
  • Revalorizar  la ley 26150 y la ESI como un derecho de los estudiantes que la escuela debe garantizar.
  • Focalizar en la sexualidad como un proceso de construcción a lo largo de toda la vida en el que se combinan aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos. En este sentido, transmitirles a los estudiantes que de manera continua tendrán siempre en la escuela, un espacio para abordar temas de la sexualidad.

La jornada tuvo varios momentos: primero se realizó una introducción y presentación general, luego se desarrolló un trabajo por cursos en el cual prepararon un tema para compartir con sus compañeros/as en una puesta en común  y finalizamos con un cierre general retomando los conceptos principales de la Educación Sexual Integral.

Los temas trabajados por curso fueron:

1° A: Estereotipos de belleza: ideales de belleza, ¿qué importancia tiene la imagen?, relación entre cuerpo-estético y cuerpo-sano.

1° B: Estereotipos de género: ¿qué se espera socialmente del hombre y de la mujer? ¿Es posible desarmar esos estereotipos? ¿Cómo?

2° A: Violencia de género: a partir de la convocatoria del #niunamenos se trabajó acerca de las desigualdades de género, las violencias cotidianas muchas veces naturalizadas relacionadas al  género y concepto de patriarcado.

2° B: Sexo, género y orientaciones sexuales: conceptualización de esos términos, “desbiologización” del género y del deseo, miradas basadas en la  heteronoma.

En los encuentros previos de sexualidad también se trabajó sobre el uso del preservativo y para que el tema estuviera presente en la jornada, un grupo de alumnos/as de 2° A y B filmaron un video en el cual realizaron una dramatización sobre una familia que acude al consultorio de un doctor para hablar acerca de la salud sexual, los preservativos y su uso. Cabe destacar que el video tuvo mucho éxito entre los compañeros/as.

Para el cierre de la jornada se unieron todos los afiches presentados por cada curso, como si fueran una serie de ladrillos o piezas de un rompecabezas que unidos formaban la palabra SEXUALIDAD, con el objetivo de focalizar que la sexualidad es un proceso integrado por muchos aspectos y que  se construye a lo largo de toda la vida, explicitando así que la educación sexual integral se hará presente a lo largo de todos los años de la secundaria.

nota-web-ESI nota-web-ESI2